EVANGELIOS

EVANGELIOS

La palabra española evangelio deriva de la griega euangelion, y significa " buena nueva": anuncio de que había llegado el Mesías.

Los Cuatro Evangelios son sobrevivientes de un número mucho mayor de libros (Evangelios apócrifos) que circularon entre los cristianos durante los dos primeros siglos.

Fueron escritos en griego popular sin perfección literaria, pero que por su naturalidad y fuerza muchas traducciones han realzado.

Hay que comprender, hablando de los misterios cristianos, que los cuatro Evangelios no son solamente relatos de la vida de un solo individuo, escrito por cuatro personas diferentes, sino que son símbolo de distintas iniciaciones, habiendo sido presentados de tal manera que sólo aquellos que tienen el derecho de saber pueden descubrir el verdadero significado y comprender los hechos subyacentes.

Así, igualmente, en el Antiguo Testamento encontramos grandes verdades ocultas que se transforman en lúcidas el día en que podemos mirar detrás del velo.

Débase notar que los que originalmente escribieron la Biblia, no intentaron dar la verdad de una manera que todo el que quisiera pudiera leerla.

Nada estaba tan lejos de su mente que escribir "un libro abierto sobre Dios".

Muchos pasajes están velados; otros deben entenderse al pie de la letra; y nadie que no posea la clave oculta puede descifrar las profundas verdades subyacentes en lo que muy a menudo aparentan ser feísimas vestiduras. Por otra parte se considera a cada Evangelio en el esoterismo cristiano como un aspecto de la profunda individualidad de Cristo, ya que una entidad tan extraordinaria no podía abarcarla uno solo de sus discípulos y debía revelarse a cada cual según su desarrollo espiritual, estando por ello cada Evangelio enfocado desde un ángulo de comprensión distinta, representándonos diversamente la naturaleza de manifestación del Divino Arquetipo Cristo-Jesús, el iniciado más elevado de los genios solares.

Así surge que se interpreta a Mateo y Lucas en sus Evangelios como describiéndonos preferentemente al Maestro Jesús, a su naturaleza humana. El primero observándolo desde el punto de vista físico y sus relaciones atávicas con el pueblo de Israel. El segundo más emotivo, revelándonos la vida íntima del Maestro, relatándonos en conmovedoras descripciones el poder de su amor. Marcos y Juan, nos sugieren en cambio su naturaleza espiritual. El primero mostrándonos su fuerza milagrosa de terapeuta, su grandiosa aura magnética. El segundo, metafísico por excelencia, nos revela el divino espíritu de Cristo, y aunque menos preciso y más abstracto que los otros evangelistas, oye el verbo interior que vibra en toda la vida del Divino Maestro, proclamando la grandeza del Espíritu.

Símbolos o conceptos simbólicos utilizado en esoterismo o religiones.