LABRO

LABRO

Santo romano, solemnemente beatificado no hace muchos años

Su gran santidad consistía en estar sentado junto a una de las puertas de Roma, noche y día, por espacio de cuarenta años, sin lavarse ni una sola vez durante ese tiempo

A consecuencia de ello, la miseria se lo estaba comiendo hasta los huesos.

Concepto usado en el contexto del catolicismo y la Iglesia Católica