MONO

MONO

De gran utilidad simbólica por si vivacidad e inteligencia, pero también por su malicia y lascivia, así como por el instrumento de imitación y la avaricia agresiva.

En el Extremo Oriente a menudo simbolizan la sabiduría; son célebres los tres monos de los "establos sagrados" de Nikko, que se tapan respectivamente los ojos, las orejas y la boca, todavía hoy muy populares como emblema de la prudencia (y por tanto, la felicidad) en la vida, sobre todo en el trato con los demás: ni ver, ni oir, ni hablar.

En su origen, sin embargo, eran unos mensajeros de los dioses que delataban a éstos las acciones de los humanos; se los representa mudos, sordos y ciegos a manera de conjuro mágico.

El papión sagrado fue divinizado por los antiguos egipcios, para quienes personificaba (blanco, de gran talla, en cuclillas, itifálico y muchas veces coronado con el disco lunar) al dios lunar Thot, protector de los sabios y los escribas, y otras veces mensajero de los dioses y conductor de las ánimas.

Pero éstas son también recibidas en el otro mundo por monos malignos que intentan cazarlas con sus redes.

En muchos lugares de la India son sagrados e intocables, también actualmente.

En el arte y literatura del cristianismo suelen contemplarlos negativamente; simbolizan (a menudo portando un espejo en la mano) la degradación del hombre , esclavizado por sus vicios (aprovechando la semejanza entre monos y humanos), especialmente los pecados capitales avaricia, lujuria y vanidad. Cargado de cadenas suele representar a Satán vencido.

En la interpretación psicoanalítica el mono suele simbolizar la desvergüenza, el malestar íntimo y también (tema de la semejanza) la caricatura de la animalidad en el humano.

En el Zodiaco chino el mono es el noveno signo, correspondiente a Sagitario.

Término utilizado en esoterismo, espiritualidad o, en el movimiento rosacruz.