SANGRE

SANGRE

La sangre es la vida del hombre, y según afirma Leví, "es la primera encarnación del fluído universal, la luz vital materializada.

Su nacimiento es la más maravillosa de todas las maravillas de la Naturaleza; vive sólo transformándose perpetuamente, porque es el Proteo universal.

Procede de principios en los cuales no existía la más mínima cantidad de ella, y se convierte en carne, huesos, cabellos, uñas" lágrimas y sudor.

No está sujeta a la corrupción ni a la muerte.

Cuando desaparece la vida, empieza la sangre a descomponerse, y si sabéis reanimarla e infundirle vida mediante una nueva magnetización de sus glóbulos, la vida volverá a ella otra vez.

La substancia universal, con su doble movimiento, es el grande arcano del ser; la sangre es el grande arcano de la vida; y, como dice Ramatsariar, "contiene todos los misteriosos secretos de la existencia; ningún ser viviente puede existir sin ella.

El comer sangre es profanar la grande obra del Creador".

Siguiendo la ley universal y tradicional, Moisés prohibía también comer la sangre de las reses.

Según varios autores que tratan de esta materia, la sangre tiene poderosas virtudes ocultas, que los magos y hechiceros utilizan para sus reprobables prácticas.

"Es la sangre un fluído muy singular, que produce en lo interior fuerza de la fuerza.

Si la herida la saca violentamente del cuerpo, hará al exterior más fieros estragos", dice Goethe en los Paralipómenos del Fausto, y según se expresa en un viejo aforismo citado por Rodolfo Steiner, "lo que tiene poder sobre tu sangre, tiene poder sobre ti".

(El Significado oculto de la Sangre, por R. Steiner).

Escribe Paracelso que con los vapores de la sangre puede uno evocar cualquier espíritu que deseemos ver; porque sus emanaciones suministran a ciertos espíritus (de los muertos o de los elementos) los materiales necesarios para que aparezcan temporalmente de un modo visible.

Esta afirmación la corroboran diferentes hechos: los hierofantes de Baal se inferían profundas incisiones en el cuerpo, y con su propia sangre producían apariciones objetivas y tangibles.

Una cosa análoga hacían los sacerdotes de la antigüedad, los afiliados a cierta secta en Persia, las hechiceras de Tesalia, los yakuts de Siberia, con sus sacrificios cruentos, y otros muchos, especialmente en algunos puntos de Bulgaria y Moldavia.

(Véase: Isis sin velo, II, 567 y siguientes).

Símbolos o conceptos simbólicos utilizado en esoterismo o religiones.