Noam Chomsky

Capítulo I - SOBRE LA CAPACIDAD COGNITIVA

Las conferencias de Whidden - Noam Chomsky (1975)
Enero de 1975, McMaster University

Capítulo I - SOBRE LA CAPACIDAD COGNITIVA

Gramática universal del lenguaje

Definamos la «gramática universal» (GU) como el sistema de principios, cóndiciones y reglas que son elementos o propiedades de todas las lenguas humanas, no meramente por casualidad, sino por necesidad - claro está, que me refiero a una necesidad biológica y no lógica -. La GU puede entenderse, pues, como la expresión de «la esencia del lenguaje humano». La GU será invariable entre los seres humanos y especificará qué es lo que debe lograr el aprendizaje del lenguaje si tiene lugar con éxito. Así pues, la GU será un componente significativo de la TA(H,L). Lo que se aprende, la estructura cognitiva alcanzada, ha de tener las propiedades ate la GU, aunque tendrá también otras propiedades, las propiedades accidentales. Todas las lenguas humanas se ajustarán a la CiU; las lenguas diferirán en otras propiedades, que serán accidentales. Si construyéramos una lengua que violara la GU, resultaría imposible de aprender por la TA(H,L), esto es, no se podría aprender en condiciones normales de acceso y exposición a los datos. Posiblemente se podría aprender mediante la aplicación de otras facultades del entendimiento, pues la TA(l l,L) no agota las capacidades del entendimiento humano. Esta lengua inventada podría aprenderse como un rompecabezas o se podría descubrir su gramática por medio de la investigación científica a lo largo de varias generaciones, con la intervención del genio individual, con una articulación explícita de los principios y con una experimentación cuidadosa. Esto sería posible siempre que la lengua en cuestión cayera dentro de los límites de la «ideación científica» que forma parte de la capacidad cognitiva humana; pero el descubrimiento de la gramática de esa lengua no sería comparable con el aprendizaje del lenguaje, del mismo modo que la indagación en la física es cualitativamente diferente de este aprendizaje.

La GU especificará las propiedades del sonido, el significado y la organización estructural del lenguaje. Es lícito esperar que en todos estos dominios la GU impondrá condiciones que reduzcan estrechamente la variedad de lenguas. Por razones conocidas, no nos está permitido concluir del carácter altamente restrictivo de la GU que exista un método de traducción de cierta generalidad o significancia, ni tan sólo en principio (cf. Chomsky, 1965). Y, como parece obvio, no cabe deducir nada acerca de la posibilidad de traducir textos reales, ya que un hablante o un escritor presupone naturalmente un vasto trasfondo de supuestos implícitos, creencias, actitudes y convenciones. Vale la pena de señalar esta cuestión, ya que se ha producido mucha confusión sobre la misma. l'ara una discusión, véase Keyser (1975).

Nuestro conocimiento de la GU - y, por consiguiente, de TA(l I,L) - puede ganar algunos puntos siempre que encontremos propiedades del lenguaje que nos permitan suponer de un modo razonable que no han sido aprendidas. Para concretar más la discusión, considérese un ejemplo familiar, tal vez el más sencillo entre los que no son una trivialidad de cabo a rabo. Pensemos en el proceso de formación de oraciones interrogativas en inglés. Imaginemos de nuevo a nuestro científico neutral observando a un niño que aprende inglés. Supongamos que haya descubierto que el niño ha aprendido a formar oraciones interrogativas como las de (A), correspondientes a las respectivas declarativas: