LA DANZA DE LA REALIDAD

por Patricia Lara

La danza de la realidad

Los mapas mentales y la realidad

El guerrero interior

Conocimiento ancestral

El Príncipe y el Mago

Tonal y Nagual

Crear nuestros propios mapas

Tonal y Nagual

-El tonal es todo cuanto conocemos- repitió lentamente-. Y eso no solo nos incluye a nosotros, como personas, sino a todo lo que hay en nuestro mundo. Puede decirse que el tonal es todo cuanto salta a la vista.

"Lo empezamos a cuidar desde el mometo de nacer. En el momento en que tomamos la primera bocanada de aire, también ese mismo aire es poder para el tonal. Así que es muy apropiado decir que el tonal de un ser humano está intimamente ligado a su nacimiento.

"Debes recordar este punto. Es de gran importancia para entender todo esto. El tonal empieza en el nacimiento y acaba en la muerte."

"Juán Matus: - El tonal es lo que construye el mundo.

Carlos Castaneda: - ¿Es el tonal el creador del mundo?

JM: - El tonal construye el mundo sólo en un sentido figurado. No puede crear ni cambiar nada, y sin embargo construye el mundo porque su función es juzgar, y evaluar, y atestiguar. Digo que el tonal constrtuye el mundo porque atestigua y evalúa al mundo ded acuerdo a las reglas del tonal. En una manera extrañisima el tonal es un creador que no crea nada. O sea que el tonal inventa las reglas por medio de las cuales capta el mundo. Así que en un sentido figurado, el tonal construye el mundo."

JM: - El tonal es una isla -explicó-. La mejor manera de describirlo es decir que es el tonal es esto. Pasó la mano sobre la superficie de la mesa.

-Podemos decir que el tonal es como la superficie de esta mesa. Una isla. Y en la isla tenemos todo. Esta isla es de hecho el mundo."

CC: Si el tonal es todo cuanto conocemos de nosostrtos mismos y dee nuestrto mundo ¿qué es entonces el nagual?

JM: -El nagual es la parte de nosotros mismos con la cual nunnca tratamos.

CC - ¿Cómo dijo usted ?

JM: El nagual es la parte de nostros mismos para lo cual no hay descripción: ni palabras, ni nombres, ni sensaciones, ni conocimientos.

CC: -Esa es una contradicción, don Juan. En mi opinión, si no puede sentirse ni describirse ni nombrarse, no puede existir...

-Si el nagual no es ninguna de las cosas que he mencionado –dije-, quizá pueda usted decirme el sitio donde se encuentra. ¿Dónde está?

Don Juan hizo un amplio ademán y señaló el área más allá de los confines de la mesa. Movió la mano como si, con el dorso, limpiara una superficie imaginaria que rebasara los bordes de la mesa.

-El nagual está allí –dijo-. Allí, alrededor de la isla. El nagual está allí, donde el poder se cierne. "Desde el momento de nacer sentimos que hay dos partes en nosotros. A la hora de nacer, y luego por algún tiempo después, uno es todo nagual. En ese entonces, nosotros sentimos que para funcionar necesitamos una contraparte a lo que tenemos. Nos falta el tonal y eso nos da, desde el principio, el sentimiento de no estar completos. A esas alturas el tonal empieza a desarrollarse y llega a tener una importancia tan absoluta para nuestro funcionamiento que opaca el brillo del nagual, lo avasalla; y así nos volvemos todo tonal. Desde el momento en que uno se vuelve todo tonal, no hacemos otra cosa sino aumentar esa vieja sensación de estar incompletos; esa sensación que nos acompaña desde el momento de nacer y que nos dice constantemente que hay otra parte de nosotros que nos haría íntegros.

Relatos de Poder, Carlos Castaneda. FCE,
Santiago de Chile, 1996.