EL AMOR DE REI Y DE KI

Por Macarena Ferrada 1

ORIGENES

Reiki es una antigua forma de sanación con las manos que se remonta a la historia del hombre. La imposición de manos no es algo nuevo, la canalización de Energía Universal siempre ha sido observable en diversas culturas, por lo tanto, ninguna cultura en particular debiera atribuírselo pues pertenece a Todos.

A fines del siglo IX aparece Mikao Usui, un monje que comienza a aplicar los principios de Reiki después de un largo camino de aprendizaje Usui nace en el tiempo en que Japón abrió sus puertas al mundo junto con su particular cultura que había sido un enigma para occidente por largos años.

De muy niño ingresó al Monasterio Tendal budista y fue instruido en artes marciales como el Qi Gong una técnica emparentada con el Reiki. Se cree que fue un estudiante talentoso y esforzado y llegó a viajar a otros países para recibir distintas enseñanzas, incluyendo el Kyoten una especie de Biblia budista. Se sabe, que gustaba mucho de las escrituras cristianas y que conoció de cerca las enseñanzas de Jesús.

Existen manuales escritos por el maestro llamados Usui Reiki Heikkei, una especie de apuntes de sus experiencias, sin embargo, se sabe muy poco de su legado, ya que su tradición se ha divulgado principalmente, por vía oral entre sus discípulos armando verdaderas leyendas en torno al Sensei.

Usui estaba casi obsesionado por encontrar el sartori o estado de iluminación alcanzado, según la tradición zen, a través de la estricta disciplina de meditación y ayuno. De esta forma, fue varias veces al monte sagrado de Kurama para retirarse a meditar y a encontrar respuestas. Se cree que además, fue inspirado por una pregunta de uno de sus alumnos que se refería a pasajes de la Biblia donde aparecía en varias ocasiones la sanación por parte de Jesucristo. El alumno se preguntaba cómo eran posibles aquellas curaciones sólo con la imposición de manos. Y como en la cultura nipona para el Maestro es una gran humillación no poder responder a un alumno, Mikao Usui decide no volver a dar clases hasta no hallar la respuesta. Comenzó así, una búsqueda que duró largos años para poder responderla y así cumplir con su rol de Sensei o Maestro.

Pasaron muchos años, estudió la filosofía y teología de diversas religiones y culturas en universidades de Norte América y Europa. Hasta que por fin llegó a unos antiguos manuscritos en un monasterio del Tibet, donde se encontró por primera vez con símbolos de sanación. Sin embargo, este gran descubrimiento no surgió efecto, era necesaria la iniciación, el modo de cómo estos símbolos extraños debían ser activados. Nuevamente pasó un tiempo y de vuelta en un monasterio japonés, un monje zen le recomienda que se vaya a meditar al monte Kurama y así encontrar las respuestas y su ansiado sartori. Mikao Usui emprende su peregrinación donde por largos 21 días comenzó un riguroso ayuno y meditación profunda para poder recibir los conocimientos. Ya exhausto y desilusionado a los 21 días recibe la iniciación a través de visiones con los símbolos vistos en Tibet. En su memorial dice que la última mañana de su entrenamiento "sintió un gran Reiki sobre su cabeza". Se iluminó (o logró el Satori) y adquirió una habilidad sanadora que llamó Reiki Ryoho. Llevó a casa su don y trabajó sobre si mismo y sobre su familia. Se dice que su esposa estaba enferma y el Reiki la curó. Decidió no guardar el Reiki sólo para su familia, sino que hacer que el Nivel Shoden fuera "accesible para todo el mundo", una cita textual del "Usui Reiki Hikkei".

Parte de la historia también relata la seguidilla de milagros que Usui iría obrando en vida, el primero se situó corriendo montaña abajo parte contarle al otro monje su descubrimiento, pero cae al tropezar con una roca. Se cree que esta fue la primera vez que el Maestro se aplicó Reiki con los símbolos realizando un primer milagro de sanación.

El monje ansioso de compartir las enseñanzas recibidas decide instalarse en el barrio de los mendigos en Tokio. Aquí, comenzó a sanar a muchos pacientes. Con el tiempo los mismos que iban volvían a recibir Reiki una y otra vez sin tener un cambio de actitud en sus corazones y sin el ánimo de querer cambiar aquellos aspectos malos de sus vidas. Mikao Usui decide entonces crear una clínica de Reiki en 1922 en las cercanías de Tokio para comenzar a enseñar la filosofía y práctica de su enseñanzas dando los conocimientos para que sean divulgados a su vez por sus discípulos y así seguir una tradición de maestros y discípulos que hasta hoy en día se van ramificando por todo el mundo.

Como era de esperar el Reiki fue ramificándose en distintos estilos como el Karuna, el tibetano o el de la Alianza. Todos ellos con una misma raíz que correspondería a la Energía Universal de sanación que proviene de una misma fuente de poder y Amor.