FENG SHUI, ARBOLES Y ECOLOGIA

Enzo Cozzi

1 El simbolismo del árbol en la ecología simbólica del feng shui

1a La morera en el daoísmo

2. El árbol hueco e inútil como reorientación medioambiental de la espiritualidad

2a. El árbol hueco e inútil como reorientación medioambiental de la espiritualidad

3. Desde el árbol sagrado a una política ancestral de economía sustentable

3. Desde el árbol sagrado a una política ancestral de economía sustentable

Aun de haber intervenido únicamente en la dimensión simbólica y espiritual, el clasicismo chino habría dejado un importante legado a la humanidad en su pensamiento ecológico. Pero la era clásica china estuvo dotada, como ninguna otra, de una formidable cohorte de pensadores con capacidad de influir sobre las prácticas públicas. Ellos se encargaron de incentivar la instauración de tal vez las primeras (¿y únicas?) políticas gubernamentales sistemáticas de manejo sustentable de los recursos naturales que haya conocido la humanidad.

Los principios rectores entonces fueron los mismos que hasta el día de hoy informan al feng shui en la cotidianeidad: seguir al cosmos y la naturaleza. Esos principios conducen al gobernante, ya en los arcaicos tiempos del rey Shun (pre-2.200 AC), a anticipar la famosa consigna del ecologismo contemporáneo: "pensar globalmente y actuar localmente":

"¡Los alimentos! Dependen de las estaciones. Seamos generosos con lo distante y cultivemos las habilidades de lo cercano."
(Shu jing, II, I, 5)

Más adelante, el mismo texto registra el momento histórico preciso en que se instala esa primera política gubernamental de manejo sustentable, por la vía de nominar un ministro de – nada menos – asuntos forestales:

"El soberano dijo: "¿Quién puede supervisar, de acuerdo a lo requerido por la naturaleza del cargo, los pastos y los árboles, con las aves y las bestias en mis cerros y cenagales? Todos en la corte dijeron "No es Yi el más indicado?" Y el soberano dijo: "¡Sí! Yi, tú serás mi ministro de los bosques"
(Shu jing, II, I, 5).

Yi intentó declinar, sugiriendo metafóricamente que se permitiera a la naturaleza hacerse cargo ella sola de sus asuntos, al postular al "cedro", al "tigre" y a los "osos" en su lugar. A lo que el soberano respondió:

"Está bien. Pero encárgate tú de su supervisión. Y manéjalos armoniosamente."
(Shu jing, II, I, 5).

Unos mil quinientos años después, durante la dinastía Zhou, el Lushi chunqiu (Anales de la primavera y otoño) de Lü Buwei, una hermosa guía ética, administrativa y ritual de gobierno, consigna:

"En el primer mes de la primavera el Hijo del Cielo [el emperador]… prohíbe la tala de árboles, interferir con los nidos, matar criaturas jóvenes, nonatas o recién nacidas… Ordena en este mes, no contradecir la vía del cielo, ni contravenir el orden de la tierra
(Lü Buwei, Lushi Chunqiu,1/1.5)

"En el segundo mes de la primavera… el día y la noche están perfectamente equilibrados. Entonces [siguiendo la doctrina de las correspondencias] se debe estandardizar los pesos y medidas, calibrar las pesas y balanzas, ajustar las medidas de las poruñas y baldes, rectificar los metros y los niveles. (2/1.4) En este mes, no se debe secar los cursos de agua ni las ciénagas, ni drenar las pozas ni quemar los bosques." (2/1.6)

"En el primer mes del verano, el Hijo del Cielo ordena que todas las cosas san incentivadas a crecer y madurar. No deben iniciarse proyectos que involucren construir con materiales sólidos. Se debe evitar todo lo que malgaste recursos o cause daño a la vida. No levantar ejércitos ni talar árboles grandes." (4/1.3)

Y hacia el final de la dinastía Zhou, otro estupendo pensador chino (casi desconocido en occidente), Xunzi, tenía esto que sugerirle al soberano:

"No se deben permitir hachas o dagas en la montaña, que detengan el vigor de la vegetación. No se debe permitir introducir venenos o redes en lagos y ríos, que dañen las formas de vida acuáticas. Si se trabaja apropiadamente, en primavera sembrando, en el verano cultivando, en el otoño cosechando y atesorando en invierno, habrá alimento para todos. La prohibición de la contaminación de los cursos y reservas de agua ayudará a los peces y tortugas, y la gente obtendrá más de lo que necesita de los ríos y lagos. La tala fiscalizada de bosques asegurará más que suficiente madera para la construcción."
(Xunzi, Wang zhi – Reglas del emperador).

…Hoy en día, más de dos milenios después, ese notable legado intelectual aún sigue vivo en la tradición popular. Podrán haberlos olvidado los modernos gobernantes de ambas Chinas, pero el Fusang sagrado y la ecología simbólica feng shui siguen ahí, ordenando la vida según los ritmos de la naturaleza. En las palabras del ecólogo cultural E. Anderson:

"El feng shui, los árboles sagrados, los espíritus guardianes de las localidades y los ciclos festivos locales están inseparablemente conectados con el manejo de los recursos… Es evidente la afinidad entre esta concepción del mundo y la tradición daoísta. La administración popular de los recursos y la religión daoísta se han influenciado mutuamente por más de 2.000 años." (E.N. Anderson, El damasco en flor: práctica medioambiental, religión popular y daoísmo, reseña)