ASTROLOGÍA

Astrologia

Astrologia China

Astrología China: Características de los Signos

Astrología clásica

El zodíaco es una franja circular de la esfera celeste dividida en 360°, en la que se sitúan las 1 2 constelaciones zodiacales, ocupando cada una de ellas un sector de 30°.

A este círculo se le llama zodíaco fijo, para diferenciarlo del zodíaco real que está - en continuo movimiento. La Tierra, además del movimiento de rotación sobre sí misma y del de traslación alrededor del Sol, tiene otros, entre ellos el movimiento de mutación; comparable al de un trompo y que causa la precesión de: los equinoccios, es decir, el desplazamiento sobre la eclíptica de los puntos de intersección del plano ecuatorial de la tierra debido a su movimiento nutal. Este movimiento es muy lento; una nutación se completa en 26.000 años. Uno de los efectos de este desplazamiento, es el cambio de las estaciones: dentro de 13.000 años, en el hemisferio norte, el equinoccio de primavera será en septiembre, y el de otoño en marzo; y lo misma ocurrirá con el solsticio de invierno, que será en verano, y viceversa.

Otra consecuencia será el cambio de Estrella Polar. En este momento la Estrella Polar nos indica el Norte, porque es lo que apunta la prolongación del eje de la Tierra. Dentro de 12.000 años, el eje apuntará a 1a estrella Vega, que será la que indique el Norte.

Pues bien, debido a esta precesión de los equinoccios, el cero de la constelación de Aries -primer signo: del zodíaco-, no coincide con el cero de Aries en tiempo de los Caldeos; sino que ha ido desplazándose en sentido contrario a las agujas del reloj, alcanzando Piscis el cero al principio de la era cristiana y entrando en Acuario en la actualidad.

En Astrología se utiliza el zodíaco fijo, ya que el movimiento de las constelaciones es tan lento en relación a los acontecimientos abarcables por una vida humana que no modifica las influencias astrales.

Esto es coherente con la interpretación que la astrología hace de los acontecimientos relacionados con la vida del individuo, puesto que dicha interpretación es siempre egocéntrica, es decir, desde el punto de vista de la persona que los vive.


Las relaciones de los planetas

En el círculo del zodíaco fijo se sitúan los planetas cuya influencia se filtra a través del signo que ocupan. Los signos potencian o disminuyen las cualidades de los planetas, fortaleciendo o debilitando su acción, de acuerdo con sus características propias. Por ejemplo, Mercurio potenciaría su agilidad, rapidez y facilidad de contacto en los signos de aire, que propician estas aptitudes.

Además de su relación con las constelaciones, los planetas se relacionan con las casas, tanto por su posición dentro de cada una de ellas cuanto por la naturaleza de la Casa en sí. Un planeta tendrá más influencia y al mismo tiempo se verá más influenciado por la Casa, cuanto más cerca de la cúspide de ésta se encuentre. Hasta tal punto que un planeta situado en una casa a 5° o menos de la cúspide la Casa siguiente se considerará perteneciente a esta última, aunque por supuesto su influencia también se hará sentir en la anterior. Es decir, el signo ascendente condiciona las posiciones de las casas que se situarán en un signo u otro del zodíaco fijo, al mismo tiempo que los planetas se colocan en las distintas fases, con lo cual tenemos una primera relación: Casa-signo-planeta.

Además de esta relación existe la de los planetas con las cúspides-de las casas, y la de los planetas entre ellos. Relaciones que reciben el nombre de aspectos planetarios y dependen de la distancia en grados (bien a la cúspide de la casa o bien entre ellos). En el primer caso no se suelen considerar más que los aspectos que reciben, el ascendente y el medio cielo.