JUNG: INFLUENCIAS GNÓSTICAS

En 1916 escribió Siete sermones a los muertos, una pequeña obra concebida con el estilo de los antiguos escritos gnósticos. A propósito de este libro se ha dicho que su autor, más que un científico, parece ser un hombre con una misión. A partir de esas fechas la convicción, que siempre tuvo, de la existencia de los fenómenos paranormales, se hizo más intensa. También por entonces empezó a dar rienda suelta al artista que había en él, pintando, tallando y escribiendo. Poco después empezó a experimentar con el famoso I Ching*, el antiquísimo libro adivinatorio chino, para una de cuyas traducciones había escrito un importante prólogo.

En 1944, al borde ya de los setenta años, Jung sufrió varios accidentes físicos y enfermedades que le mantuvieron entre la vida y la muerte. En ese estado de inconsciencia tuvo una serie de ensoñaciones en las que se encontraba fuera de la Tierra, y contemplaba el planeta en un completo estado de bienaventuranza. Aunque logró recuperarse de sus dolencias, las visiones que tuvo en su estado de postración se volvieron, una vez más, a hacer realidad.

Interesado por todos los fenómenos de su tiempo que no tenían una explicación fácil, publicó en 1955 Los platillos volantes: un mito moderno sobre cosas que se ven en el cielo. En esta obra insistió en que el fenómeno de los llamados ovnis no era otra cosa que proyecciones del inconsciente. Anteriormente había escrito dos obras sobre temas que le atraían, Aion, en la que revisa la figura de Cristo, y Respuesta a Job, en la que se plantea la existencia del mal. En 1957, a sus ochenta y dos años, se decidió a acometer la redacción de su autobiografía, Recuerdos, sueños y pensamientos. La obra se inicia con un frase verdaderamente lapidaria: «Mi vida es la historia de la autorrealización de lo inconsciente».

Para Jung, la alquimia constituyó uno de los medios más importantes a la hora de descifrar los contenidos ocultos del proceso de desarrollo interior del ser humano. A esta ciencia hermética le dedicó muchos años, y sobre ella escribió obras que marcan una pauta a la hora de estudiar el proceso psicológico seguido por los alquimistas.

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