CAPACIDADES Y PENSAMIENTO DE SWEDENBORG

La capacidad paranormal de Swedenborg empezó a hacerse cada vez más notable. En 1759 describió con todo detalle el incendio que estaba devastando Estocolmo, a pesar de que se encontraba en Göteborg, a varios cientos de kilómetros. En otras ocasiones no tuvo inconveniente en ayudar a notables personajes de la corte, e incluso a la propia reina, con su don de videncia. Su renombre se hizo inmenso.

Kant le visitó y parece ser que quedó impresionado, lo cual no le impidió, más tarde, juzgar críticamente una de las obras más importantes del místico sueco.

Swedenborg practicaba técnicas psicofísicas, como la llamada «respiración interna» que, según él, le permitían entrar en contacto con espíritus elegidos y desvelar el sentido recóndito de las Escrituras.

Las obras más conocidas de Swedenborg fueron la extensa Arcana coelestia y Del cielo y del infierno.

En esta obra afirma la presencia de los espíritus, en un estado transitorio, dentro de un mundo intermedio. Tras la muerte, el alma se detiene en este dominio antes de pasar definitivamente al cielo o al infierno. Una teoría que daría pie a todo el movimiento espiritista que vendría después.

Como era previsible, sus tratados ejercieron una gran influencia en países como Suecia y Noruega, en los que el movimiento rosacruz* tenía un considerable predicamento. Del mismo modo la Iglesia de la Nueva Jerusalén, cuya fundación se debe a él, ganó una rápida difusión por distintos países.

Swedenborg murió el 29 de marzo de1772, tal y como él había pronosticado. Sus seguidores fueron muchos y algunos, caso de Martines de Pasqually* o Louis-Claude de Saint-Martin*, adquirieron renombre en el mundo esotérico.

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