ZOROASTRO

Nombre helenizado del místico, mago y profeta iraní Zarathustra, que probablemente nació hacia el 570 a. C. Apenas se poseen datos biográficos de este personaje, por lo que su figura permanece rodeada por las brumas del misterio.

Parece ser que tuvo que huir de su tierra natal, ya que sus compatriotas no admitían las ideas propugnadas por él, viéndose obligado a refugiarse en la zona oriental de Irán, posiblemente lo que hoy es Pakistán, cuyo rey Vishtaspa aceptó sus enseñanzas.

Zoroastro decidió fundar una religión, cuyo Dios supremo es Ahura Mazda (Ormtiz). Este dios es la encarnación del bien y de la sabiduría, y se manifiesta en una serie de aspectos distintos como son la Verdad, la Perfección, etc. Ahora bien, hay otro ser, Ahrimán, que se opone a él, personificando la mentira y la destrucción. Así pues, el zoroastrismo es una religión dualista que enseña que la humanidad ha de escoger entre estos dos espíritus que encarnan el bien y el mal. De tal elección depende el destino del hombre. Fulcanelli*, que cita a Zoroastro en sus obras, lo hace autor de una máxima básica para la actuación de todo verdadero adepto: «Saber, Poder, Atreverse y Callar». Los textos sagrados del zoroastrismo son los Avesta, que en su versión actual constituyen la recopilación hecha en el s. III d. C.

El zoroastrismo que, en su vertiente dualista, sería el antecesor de movimientos religiosos como el maniqueísmo, sufrió grandes modificaciones e influencias a partir de la muerte de su fundador, que alteraron su enseñanza original. Su vigencia se ve reducida en la actualidad a unos cien mil seguidores (parsis) que viven en la India.