Nostradamus

Nostradamus

Las Centurias

Interpretando el misterio

Miguel de Notre Dame, universalmente conocido como Nostradamus, «el más grande de todos los videntes y astrólogos de la Historia», nació en la población francesa de Saint-Rémy-de-Provence, en el año 1503, hijo de un notario judío que jamás pudo suponer la fama que habría de alcanzar su vástago.

El joven Nostradamus se convirtió al catolicismo y empezó a estudiar medicina en la afamada universidad de Montpellier, en donde debió de concluir sus estudios, aunque poco se sabe de esta etapa de su vida.

Se afirma, no obstante, que gracias a sus conocimientos médicos hizo desaparecer una epidemia de peste que asolaba el sur de Francia. Para ello no dudó en interrumpir sus estudios e ir de ciudad en ciudad realizando curaciones aparentemente asombrosas. El joven Nostradamus estaba inmunizado contra la enfermedad, y la ayuda que prestó a aquellas pobres gentes le valió, por ejemplo, el reconocimiento de los ciudadanos de Aix, que le hicieron una generosa ofrenda. Nostradamus no dudó en repartir el dinero entre los huérfanos y las gentes más necesitadas, lo que, indudablemente, debió incrementar su fama de noble persona.

Concluida su etapa de Montpellier, se estableció en Lyon, en donde las cosas le fueron muy bien. De allí se trasladó a Salonde-Provence, localidad en la que vivió largos años.

Nostradamus fue un viajero infatigable. Además de por la medicina, se preocupó por incrementar sus conocimientos sobre astrología y ciencias ocultas, afirmándose que también él logró invocar con éxito a los espíritus. Pero su calidad humana era siempre bien notoria.