MISIÓN DE LOS SABETTIANOS

A partir de ese momento, la trayectoria de la secta de los sabettianos -éste es ya su nombre oficial- está llena de altibajos. Frank decide, desde su celda de la prisión, iniciar contactos con agentes rusos y perfilar una línea de actuación política cuya meta sería la sublevación de Polonia poniendo a esta nación a los pies de Rusia. En el fondo, lo que desea es fortalecer su programa nihilista, un tipo de subversión generalizada que lleve al caos final, puesto que de este caos surgirá la luz mesiánica.

En 1786 Jacob se instala en un castillo cercano a Frankfürt, y continúa desarrollando sus actividades clandestinas. Sus discípulos tiene la misión de escalar los puestos más altos de la economía y del poder, para así llevar a cabo más fácilmente la revolución propuesta.

El falso Mesías muere en 1791, después de haber visto con satisfacción el estallido de la Revolución Francesa. En todo caso sus seguidores, tras desempeñar algún papel en la época bonapartista, no llegarán al siglo XX.

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