JORGE MENDOZA
II. 49 El prânàyâma es la regulación consciente y deliberada de la respiración, que reemplaza las formas inconscientes de respiración. Sólo es posible si se tiene un cierto dominio de la práctica de âsana.
II. 50 Comprende la regulación de la expiración, de la inspiración y de la supresión de la respiración. La regulación de estas tres fases se realiza modulando su duración y manteniendo esta modulación durante un cierto tiempo. La mente debe centrarse en este proceso. Los componentes de la respiración deben ser, a la vez, largos y uniformes.
II. 51 Entonces la respiración trasciende el plano de la conciencia.
II. 52 La práctica regular de prânàyâma reduce los obstáculos que inhiben la clara percepción.
II. 53 La mente está preparada ahora para ser dirigida hacia un objeto elegido.
II. 54 La sujeción de los sentidos se produce cuando la mente es capaz de permanecer en la dirección elegida y los sentidos, que se desvían de los diversos objetos del entorno, siguen fielmente la orientación de la mente.
II. 55 Entonces los sentidos son dominados.
Yoga Sutras, Patanjali
Clases de yoga: Donde practicar yoga Iyengar.
Jesús y la Navidad La navidad celebra el nacimiento de Jesús, que en la tradición cristiana, representa la capacidad de darse por entero a los demás seres humanos. Representa además la energía creativa y el nacimiento de la esperanza en tiempos de dificultad.
¿Podemos Recuperar el Sentido de la Navidad?: ¿Cómo podríamos realizar algunos de esos procesos de conexión con nosotros mismos y con los demás en un escenario como el de hoy? ¿Qué sentido podríamos darle a la fecha cristiana de la navidad aún cuando no seamos católicos practicantes y/o profesemos otra religión ante la fuerza de la visión comercial de la navidad?
¿Es Posible una Navidad sin Regalos Excesivos?Es difícil pensar en una navidad sin regalos para los niños, pero pensemos ¿cuántos regalos hacemos por compromiso a los adultos parientes? Los niños mantienen la magia de la navidad es a ellos a quienes les hace sentido recibir obsequios, pero si no les enseñamos a consumir, no esperarán regalos caros ni espectaculares.